Erase una vez en 1964

En el mes de febrero de 1962 se incorporó a la Prelatura de Yauyos la provincia de Cañete. Tan pronto se tomó posesión de ella, se inició la búsqueda de un terreno apropiado que culminaría con la donación del antiguo Colegio “San Patricio”, propiedad de un grupo de hacendados de Cañete. Con las instalaciones donadas, casi medio Seminario estaba ya hecho. Se le puso el nombre que propuso el Padre Plácido Olivares: “Colegio Nuestra Señora del Valle”. El Padre Agapito Muñoz fue nombrado Director, con la colaboración del Padre Esteban Puig como Administrador.

Mediante la Resolución Directoral Nº18073 del 10 de diciembre de 1963 se autorizó el funcionamiento del Colegio “Nuestra Señora del Valle”, con sede en Nuevo Imperial. Así, el 14 de abril de 1964, se iniciaron las actividades de nuestro Colegio. Los alumnos iban llegando con sus respectivos padres y familiares. Estaban encantados con lo bonito del Colegio. Ese día se celebró la Santa Misa del Espíritu Santo. Ya estaban presentes los dos profesores seglares: Julio, como Sub- Director, y Alejandro. La administración de la cocina, lavandería y limpieza, estaba a cargo de las Madres Franciscanas “Misioneras de María Inmaculada.”

En aquel entonces el motor a petróleo que abastecía de luz a toda Toda la casa quedaba bien iluminada. El jueves 16 de abril se normalizaron las clases. Empezó a funcionar con 40 alumnos, agrupados en dos secciones: tercero y cuarto de primaria. Las operaciones para lograr un mínimo de disciplina se estabilizaban. Se organizaban tertulias por las noches después de la cena. Eran imponentes y maravillosas para nuestros alumnos. También nos visitaban los amigos de Cañete.

Mediante gestiones se consiguió un tractor de la Hacienda Hualcará que sirvió para ablandar y nivelar todo el terreno que sería nuestra cancha de fútbol.

Por la mañana del 17 de abril el Dr. Estela visitó el Colegio trayendo multitud de medicamentos.

Con la Madre Vicaria, se concretaron nuevas cosas para el buen funcionamiento del servicio de limpieza. El Padre Ricardo, que pasaba con dirección a Yauyos, trajo una colaboración un día la máquina de Cine y la película “Marcelino Pan y Vino”.

Detrás de la cancha de juego pasaba una acequia con bastante agua. Dos o tres pidieron meterse en ella. Los demás contemplaban a los que gozosamente se reían dentro del agua. Al poco rato uno de ellos resbaló y otro encontró una fosa y…total: remojón, reprimenda y cambio de ropa.

Durante el primer domingo el horario fue normal, pero sin clases. Se instaló un gran juego de diversión (tobogán, columpio, sube y baja y pasamanos) en la parte posterior. Comenzaron a jugar pero la tierra estaba bien removida y el polvo que se levantaba era enorme, en perjuicio de la ropa y calzado que quedaban hechos una calamidad.

Por la mañana del domingo se hacía gimnasia y luego se duchaban. El agua los llevaba de cabeza, porque la piscina era muy atractiva.

Después del almuerzo se hacía paseo por los campos detrás del Colegio hasta encontrar una acequia para bañarse. La acequia paraba con aguas limpias y atrayentes. Todos se zambulleron y disfrutaron alegremente. Rezaron el Santo Rosario de regreso. En el Oratorio se dió una plática, o mejor dicho, unos avisos sobre su comportamiento.

Al transcurrir los días algunos muchachos notaban el deseo de ver a sus papás. Después de ocho días, el horario del Colegio no les proporcionaba variedad y llegó la añoranza de sus padres. Una cosa curiosa fue que los que estabán más tristes eran los de San Vicente de Cañete y San Luis, es decir, de los lugares más cercanos.

Desde la mañana de los domingos todos uniformados daban un aspecto maravilloso: pantalón gris, chompa verde y camisa blanca.

Se les daba permiso a todos para que estén con sus padres hasta las cinco de la tarde. Durante los primeros días del mes de mayo, se les propuso que por equipos durante una semana, cada grupo arreglará su altarcito con la imagen de la Virgen, que las religiosas nos habían prestado, así como una mesita y flores.

Nos trajeron cinco paltos que cuidadosamente hemos plantado esperando que den mucho y bien. La intención de Monseñor Ignacio era tener, elegantemente dispuestos, una variedad de frutales como adorno y para el bien del Colegio.

El martes 5 de mayo se realizó la instalación oficial de la bandera, roja y blanca gallarda en el mástil del tejado y en el sitio más visible de la casa y ¡arriba Perú!. Desde la Solemnidad de la Ascensión del Señor, se les daba la oportunidad a los chicos a que desarrollen sus aptitudes periodísticas. Para ello con la homilía que se les daba en la Misa, debían después redactar a su manera con lo que lográbamos que - tuvieran todos los Evangelios del año, hechos a su manera.

El domingo 10 de mayo, Día de la Madre, se determinó lo siguiente. Como generalmente todos los papás vienen una vez al mes a visitar a sus hijitos, lo mejor y más práctico era dejarles salir una vez al mes, pero advirtiendo, que saldrían solamente de 10:00 a.m. a 2:00 p.m. para evitar, con justa razón, que los de San Vicente se fueran al cine y después dieran envidia a los otros explicándoles sus salidas.

Un día dos muchachos intentaron una travesura: atravesaron por el campo de la Estación de la experimental agrícola y se fueron a bañar. Pero en lo más animado se les descubrió la indisciplina. Ellos mismos escogieron su castigo: quedarse un rato más antes de acostarse y recoger todos los papeles de los patios hasta el próximo domingo.

Se les ha dado por jugar con los aviones de papel. Es un cruzar de aviones en todas órdenes y de todas formas. Cuando alguno quedaba colgado en el techo hay una sorpresa y una pena. Lo malo lo pasaban los castigados en recoger papeles. “Padre lo hacen por gusto, fastidiándonos”.

Fiesta de Pentecostés: Todos vestían con el uniforme. En la Santa Misa se explicó el Evangelio que después pasaron, a una redacción propia en sus cuadernos. Además tenía una lectura dirigida y lectura recreativa, mientras van llegando las visitas.

Compramos unas chompas para nuestro seleccionado de fútbol. Chompa verde con cuello y manga blanca, truza blanca y medias blancas con ribete verde.

En un día feriado se programó una excursión El carro estaba avisado para las 8:00 am. Mas no llegó hasta la 9:00 am. Por fin salimos. Los camiones se sucedieron ininterrumpidamente, los alumnos cantaron de puro gusto y contento. A la llegada a las ruinas de Incahuasi, el profesor Julio aprovechó para hablarles sobre el origen, historia y datos. Continuó el viaje...

Con motivo de la Jornada de las Misiones, al menos por el día de los niños, se nota que no vibraban con ella. Habían un poco de frialdad. Nosotros fuimos a la Casa Parroquial para dejar las cosas y la Santa Misa. Antes, por los altos parlantes se puso música y se anunció nuestra llegada. Todos los alumnos se reunieron en la plaza para ingresar a la Santa Iglesia y participar en la Misa.

Los Padres Frutos, Juan y Miguel nos estaban aguardando. Los seminaristas se pusieron delante de la Iglesia para cantar la parte del coro, los demás alumnos contestaron la parte del pueblo. El Padre Juan dirigió y explicó la Misa Comunitaria. Muy lindo. A nosotros nos daba un gran orgullo ver a los nuestros con sus uniformes, atentos, vivos, atendiendo y cantando a todo pulmón. Queríamos entrenar las estrofas del Himno a las Vocaciones, pero no tuvimos tiempo ayer en la vigilia para ensayarlo y se quedó sólo con la parte del pueblo.

Cada fin de semana variábamos un poco el orden de las cosas. Después del desayuno practicaban juegos deportivos y a las 11 cuando llegaban las visitas, se ponían su uniforme y estudiaban hasta la hora del almuerzo.”

Son muchos los motivos que hay para estar siempre agradecidos por estas muestras constantes de cariño y verdadero amor de Dios. Los primeros años de nacimiento son los recuerdos imborrables de aquellos formadores que lo dieron todo por la formación de nuestros primeros alumnos y la cosecha en frutos apostólicos es elocuente y el futuro está lleno de esperanza.

Por eso, los que formamos parte de la gran familia del Seminario Menor-Colegio, nos confiamos bajo la protección y el cariño maternal de la Santísima Virgen María “Madre del Amor Hermoso”, cuya Ermita se encuentra en la fachada de nuestra Institución.