El problema de la escasez de sacerdotes


Los primeros sacerdotes que llegaron a Yauyos nos han dejado una huella de entrega, sacrificio y donación plena y total. De esta manera, viendo el pasado, queremos refrescar a una sociedad que anda arrastrando los pies, cansada de tener únicamente, malos ejemplos y cargas negativas.

Ellos nos han dejado una huella a seguir, un ritmo que mantener, el ejemplo de una vida fiel, gastada por amor a Cristo y a la Iglesia. Los primeros sacerdotes españoles, además de ser personas virtuosas y dotadas de muchos talentos, sobre todo estaban llenos de amor de Dios, y era ese amor a Dios el que les movía a superar las dificultades y problemas.

Tuvieron que hacer frente a un problema que les tocó afrontar que era la carencia de sacerdotes. Antes que empiece el Seminario Menor se iba haciendo ver a todos los fieles, la importancia de tener sacerdotes nativos. Eran hombres adelantados a su tiempo, tenían grabado en su corazón las palabras de San Josemaría “soñad y os quedaréis cortos”; soñaban con tener pronto un centro de formación de sacerdotes. Por eso escribían:

"Si, si tú quisieras... dentro de algunos años, habría entre nosotros un sacerdote más. ¡Un sacerdote más!... ¿Sabes lo que esto significa? Un sacerdote más significa: una parroquia que no muere… Una Iglesia que ya no se va a cerrar al culto… Un sagrario en donde siempre estará Dios… Un sacerdote más significa: Una Misa más, cada día, durante treinta, cincuenta años y más… Una multitud de niños bautizados, catequizados, santificados… De enfermos visitados, consolados, reconfortados..."

Además se valían de instrumentos y palabras entendibles para que todas las familias pudieran entender el mensaje. Sus palabras eran escuchadas con mucha atención e interés por los fieles; la mayoría de los pueblos de Yauyos y Huarochiri, la presencia de un pastor. No contaba con la atención sacerdotal durante mucho tiempo. Sus palabras eran catequesis constante de convencimiento. Contagiaban la ilusión, sembrando la semilla vocacional en cada familia cristiana, desde el mismo instante en que pusieron un pie en esta tierra bendita de Yauyos. Se planteaban una pregunta existencial y decían lo siguiente: ¿Qué pasa si no hay sacerdotes?

"Cuando no hay Sacerdotes, los hombres se olvidan de Dios, la Religión desparece. Y cuando la Religión desaparece de un pueblo, bien podemos temer los más grandes males. No hay bienestar verdadero para un país sin religión. Sin un Sacerdote, no hay religión. El mayor bien que puede haber es ser Sacerdote, es más, reza con frecuencia para que alguno de tus hijos o familiares llegue al sacerdocio."